El cargador de coche eléctrico ha pasado de ser un diferencial puntual a convertirse en uno de los servicios más buscados por los visitantes de centros comerciales: el conductor eléctrico decide dónde ir a comprar en función de si puede recargar mientras lo hace. Instalar puntos de recarga para coche eléctrico en el aparcamiento del centro no es solo una herramienta de marketing, sino también una obligación legal para grandes aparcamientos no residenciales según el RD 1053/2014. En CCE diseñamos, instalamos y ponemos en marcha la infraestructura de recarga completa para tu centro comercial —desde el estudio eléctrico y el proyecto ITC-BT-52 hasta la plataforma OCPP y los medios de pago AFIR— con un único interlocutor y total garantía de cumplimiento normativo.
Por qué el cargador de coche eléctrico es el nuevo reclamo del centro comercial
La electrificación del parque automovilístico español está reescribiendo los hábitos de consumo: el conductor eléctrico planifica sus desplazamientos en torno a los puntos de recarga disponibles y, en igualdad de oferta comercial, elige el centro que le permite cargar mientras compra. Esta preferencia no es anecdótica: los centros comerciales que aparecen en las apps de recarga más utilizadas —PlugShare, ABRP, Google Maps— generan un tráfico diferencial que no pasa por los que carecen de infraestructura. La recarga como destino convierte el aparcamiento en un activo generador de visitas, con el mismo peso que una ancla de restauración o un operador de cine.
La relación entre el cargador de coche eléctrico y la permanencia del visitante es directa y cuantificable. Un cliente que conecta su vehículo a un punto de recarga DC 50 kW tiene entre 60 y 90 minutos de recarga por delante: ese tiempo adicional se traslada en visitas a más tiendas, mayor consumo en la zona de restauración y compras que en una visita corta no se producirían. Según estimaciones del sector, los visitantes con vehículo eléctrico muestran un ticket medio sensiblemente superior al del cliente sin necesidad de recarga, lo que convierte el coste de la infraestructura en una inversión con retorno medible a través del incremento de ventas por superficie.
La imagen de sostenibilidad del centro comercial también se ve reforzada por la presencia de cargadores visibles y accesibles. Cada vez más marcas y operadores evalúan sus ubicaciones con criterios ESG, y la disponibilidad de recarga eléctrica en el aparcamiento es un indicador relevante en esas auditorías. Ofrecer puntos de recarga de coche eléctrico bien señalizados, con pantalla y medios de pago modernos, proyecta un posicionamiento de marca que impacta positivamente en la renovación de contratos con operadores premium y en la percepción de los visitantes habituales.
DC 50 kW y AC 22 kW: la combinación óptima para el aparcamiento de compras
La selección de la potencia del cargador debe partir de la estancia media del visitante. En un centro comercial, esa estancia oscila entre 60 y 120 minutos, lo que hace del cargador de corriente continua (DC) de 50 kW la tecnología más adecuada para las plazas de rotación: en ese intervalo, un cargador DC 50 kW puede añadir entre 50 y 100 km de autonomía, suficiente para que el conductor satisfaga su necesidad de recarga y decida volver al mismo centro la próxima vez. El coste orientativo de un punto DC 50 kW instalado en un aparcamiento de gran superficie se sitúa entre 12.000 y 25.000 euros, dependiendo de la distancia al cuadro de protección y de la obra civil necesaria.
Para las plazas de aparcamiento de mayor permanencia —empleados, abonados, visitantes que acuden a una sesión de cine o a una actividad de ocio prolongada— el cargador AC 22 kW trifásico con conector Tipo 2 (IEC 62196-2) es la alternativa más económica y plenamente adecuada para estancias de dos horas o más. Con un coste orientativo de entre 1.500 y 3.500 euros instalado, permite cubrir un número mayor de plazas por la misma inversión total. La combinación recomendada en un centro comercial mediano es un núcleo de cargadores DC 50 kW situado en posición visible junto a las entradas principales, complementado con puntos AC 22 kW en plantas o zonas de mayor tiempo de estancia.
En centros de gran formato con aparcamientos superiores a 500 plazas puede plantearse también la instalación de uno o varios puntos DC de 100-150 kW, que permiten tiempos de recarga inferiores a 30 minutos y abren la posibilidad de habilitar una electrolinera interna diferenciada de las plazas de compra. El coste de estos equipos de alta potencia supera los 25.000 euros por punto y puede llegar a 80.000 euros o más en las configuraciones de mayor potencia, por lo que su viabilidad debe analizarse en función del tráfico esperado, la capacidad de acometida disponible y el modelo de explotación elegido.
- ✓DC 50 kW, CCS/CHAdeMO: carga de oportunidad durante la compra (12.000-25.000 € instalado)
- ✓AC 22 kW trifásico, Tipo 2: plazas de empleados o mayor estancia (1.500-3.500 € instalado)
- ✓DC 100-150 kW: electrolinera interna o plazas express (25.000-80.000 €+ por punto)
- ✓Señalización digital y reserva de plaza por app para minimizar el tiempo de búsqueda
Normativa obligatoria: dotación mínima, ITC-BT-52 y AFIR en acceso público
Los aparcamientos de centros comerciales con más de 20 plazas están sujetos a la dotación mínima de infraestructura de recarga establecida por el RD 1053/2014 y sus modificaciones: al menos un punto de recarga por cada 40 plazas (o fracción) en edificios no residenciales existentes. Un centro con 400 plazas debe contar con un mínimo de 10 puntos operativos; uno con 800 plazas, con 20. El plazo de cumplimiento para la mayoría de edificios existentes ya ha vencido, lo que convierte la instalación no solo en una oportunidad de negocio sino en una obligación legal con potencial sancionador para los titulares del inmueble o la actividad.
Toda la instalación debe ajustarse a la ITC-BT-52 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión. Para múltiples puntos en un aparcamiento de gran superficie, el esquema aplicable es el colectivo —esquemas 1a, 1b, 1c o 4a/4b según la topología del garaje— con uno o varios contadores dedicados para la recarga y un Sistema de Protección de la Línea (SPL) que gestiona la potencia en tiempo real. El SPL permite aplicar un factor de simultaneidad de 0,3 en el dimensionado, lo que reduce significativamente el coste de la ampliación de acometida: un centro con 20 puntos de 22 kW puede dimensionarse como si solo estuvieran activos 6 simultáneamente, evitando la necesidad de un nuevo transformador en la mayoría de los casos.
Al ser puntos de acceso público donde cualquier usuario puede cargar previo pago, la instalación queda sujeta al Reglamento (UE) 2023/1804, conocido como AFIR. Desde el 13 de abril de 2024, cualquier nuevo punto de acceso público con potencia igual o superior a 50 kW debe ofrecer pago ad-hoc con tarjeta bancaria o dispositivo contactless, sin necesidad de que el usuario tenga contrato previo con ningún operador. Los precios deben mostrarse de forma transparente por kWh antes de iniciar la sesión, la interoperabilidad se garantiza mediante los protocolos OCPP (entre cargador y plataforma) y OCPI (roaming entre operadores), y la información dinámica de disponibilidad y precios debe remitirse al punto de acceso de datos estatal según la Resolución de 2 de abril de 2025 del BOE.
- ✓Dotación mínima: 1 punto por cada 40 plazas en aparcamiento no residencial > 20 plazas (RD 1053/2014)
- ✓ITC-BT-52: esquema colectivo con contadores dedicados y SPL (factor de simultaneidad 0,3)
- ✓AFIR: pago con tarjeta/contactless obligatorio en puntos ≥ 50 kW de acceso público
- ✓OCPP/OCPI: interoperabilidad y roaming con cualquier tarjeta de movilidad eléctrica
- ✓Reporting de datos dinámicos al sistema estatal (Resolución BOE 2/04/2025)
Modelos de explotación: carga con ticket, pago por kWh y cesión a un CPO
Existen tres modelos de explotación principales que no son mutuamente excluyentes. El más eficaz para aumentar la permanencia es ofrecer carga gratuita durante las primeras dos horas con validación de ticket de compra: el cliente percibe un beneficio tangible, alarga su visita para completar la recarga y el centro financia el kWh como inversión en tráfico, de la misma forma que financia el aparcamiento gratuito. Pasadas las dos horas, se activa la tarificación por kWh, desincentivando el bloqueo prolongado de las plazas de carga y generando ingresos adicionales para la operadora del centro.
El modelo de pago directo por kWh desde el primer minuto es el preferido en centros con volumen ya consolidado de conductores eléctricos. La gestión se realiza a través de la plataforma OCPP con terminal de pago contactless integrado en el propio cargador. El margen por kWh —diferencia entre el precio de compra de energía y el precio de venta al usuario— puede situarse entre 0,05 y 0,20 €/kWh según la estrategia comercial del centro. Un ingreso adicional muy valorado en los cargadores DC es la pantalla del equipo: son superficies publicitarias de alto impacto, ya que el usuario permanece junto al cargador varios minutos con la atención centrada en la operación, lo que permite ofrecer espacios publicitarios a marcas del propio centro o a patrocinadores externos.
La cesión de la instalación a un operador de punto de recarga (CPO) a cambio de un canon mensual o por punto instalado es el modelo de riesgo cero para el centro: el CPO asume la inversión en equipos, la instalación, el mantenimiento correctivo y preventivo, el cumplimiento íntegro de AFIR y la relación con el usuario final. El centro recibe un alquiler por el uso del espacio y la acometida, y puede negociar condiciones sobre la experiencia de usuario, la tarifa y la visibilidad de marca. En CCE te ayudamos a comparar los tres modelos y a estructurar la negociación con un CPO si es la opción elegida.
Ayudas 2026 para instalar cargadores en centros comerciales
El Plan MOVES III cerró sus convocatorias el 31 de diciembre de 2025 y no admite nuevas solicitudes en 2026. Las ayudas públicas actualmente disponibles para la instalación de infraestructura de recarga en centros comerciales son competitivas y están sujetas a convocatoria. La más relevante es el programa MOVES Corredores de Recarga (Orden TED/1477/2025, IDAE-MITECO), con una dotación de aproximadamente 200 millones de euros: está dirigida a operadores de punto de recarga (CPO) para despliegue de acceso público en la red transeuropea de transportes (RTE-T). Si el centro comercial está situado en un corredor RTE-T o en sus accesos, el CPO que explote los puntos puede acceder a una intensidad de ayuda de hasta el 70% de los costes elegibles, con un máximo de 15 millones de euros por beneficiario.
Adicionalmente, varias comunidades autónomas mantienen convocatorias propias para la instalación de recarga de acceso público en 2026: Cataluña, Madrid, País Vasco, Comunidad Valenciana y Andalucía han publicado o tienen previsto publicar líneas de ayuda autonómica con dotaciones variables. Para maximizar la probabilidad de obtener financiación, el proyecto técnico debe estar completamente documentado —incluyendo proyecto, presupuesto desglosado y análisis de impacto— en el momento de apertura de cada convocatoria, de modo que pueda presentarse de inmediato. Nuestro equipo realiza este acompañamiento como parte estándar del servicio.
Desde el punto de vista fiscal, si el promotor de la instalación es una persona jurídica (la sociedad gestora del centro comercial), son relevantes las ayudas directas mencionadas. Si la explotación corresponde a un CPO externo, la optimización fiscal y las ayudas se gestionan en su esfera. En CCE preparamos cada expediente con el máximo detalle para garantizar la elegibilidad técnica y documental ante el organismo convocante, maximizando la probabilidad de resolución favorable y acortando el plazo de cobro de la ayuda.
Gestión de potencia OCPP, datos dinámicos y visibilidad en apps de recarga
Uno de los mayores retos técnicos en un aparcamiento de gran superficie es gestionar decenas de puntos de carga simultáneos sin ampliar la potencia contratada ni incurrir en penalizaciones por exceso de demanda. La solución es el sistema de gestión de carga dinámica (CPMS) con SPL, que distribuye en tiempo real la potencia disponible entre todos los conectores activos, reduciendo individualmente la carga de cada uno en los picos de mayor demanda. Esta optimización es automática e invisible para el usuario, que solo percibe que el proceso de recarga puede variar ligeramente su velocidad en función de la ocupación del parking.
La conectividad de los cargadores con la plataforma de gestión se realiza mediante el protocolo OCPP, que permite monitorizar en tiempo real el estado de cada punto, gestionar el cobro, configurar tarifas diferenciadas por franja horaria, emitir informes de consumo y gestionar múltiples ubicaciones desde un único panel de control. La integración con el protocolo OCPI garantiza la interoperabilidad con las principales redes de roaming europeas (Hubject, Gireve, Plugsurfing), de modo que cualquier usuario con tarjeta de operador eléctrico puede cargar en tu centro sin necesidad de suscribirse a un nuevo servicio.
La Resolución de 2 de abril de 2025 del BOE exige que los operadores de puntos de acceso público remitan información dinámica de disponibilidad y precio en tiempo real al punto de acceso de datos estatal. Este requisito es satisfecho automáticamente por la plataforma OCPP que instalamos, sin coste adicional de integración. El cumplimiento de esta obligación garantiza también que los puntos de recarga del centro aparezcan correctamente indexados en las principales apps de navegación y recarga utilizadas por los conductores eléctricos —Google Maps, Waze, ABRP, PlugShare— generando tráfico adicional de clientes que visitan el centro precisamente porque su vehículo necesita recargar.
Cómo instalamos los cargadores de coche eléctrico en tu centro comercial
Nuestro proceso comienza con una visita técnica gratuita al aparcamiento: evaluamos la capacidad de la acometida existente, la situación del cuadro general de distribución, las posibles rutas de canalización, el estado del forjado y las zonas más idóneas para la ubicación de los cargadores en función del tráfico y la visibilidad. Con estos datos elaboramos un proyecto técnico completo que incluye el esquema colectivo ITC-BT-52 con sus variantes de protecciones, el cálculo del SPL, la propuesta de equipos (marca, modelo, potencia, conectores), el diseño de la señalización y la estimación del impacto en la factura eléctrica.
Una vez aprobado el proyecto, instalamos por fases para minimizar el impacto en la operación del centro: primero la infraestructura troncal (canalizaciones, cableado de potencia, cuadros de protección y medida dedicados a recarga), después el montaje y conexión de los cargadores y finalmente la configuración de la plataforma de gestión, la integración de los medios de pago y las pruebas de funcionamiento. El proceso concluye con la legalización de la instalación mediante boletín eléctrico presentado ante la delegación de industria, la entrega de la documentación técnica completa y la formación al responsable del centro.
El mantenimiento preventivo y correctivo está disponible en modalidad de contrato anual con tiempos de respuesta garantizados de 24 a 72 horas según la gravedad de la incidencia. Ofrecemos también un servicio de reporting mensual con los datos de uso, ingresos generados, kWh dispensados y estado técnico de la instalación. Puedes solicitar tu presupuesto gratuito en /contacto/: respondemos en menos de 48 horas con una primera propuesta basada en los datos del aparcamiento.
Preguntas frecuentes
Referencias y fuentes oficiales
Información a verificar en las fuentes oficiales (ayudas e importes sujetos a convocatoria).
- IDAE — Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía
- MITECO / MITERD — Ministerio para la Transición Ecológica
- BOE — Boletín Oficial del Estado
- BOE — RD 1053/2014 (ITC-BT-52, recarga vehículos eléctricos)
- Reglamento (UE) 2023/1804 AFIR — acceso público y pago con tarjeta
- IDAE — MOVES Corredores de Recarga
- BOE — Resolución 2/04/2025, datos dinámicos de recarga pública
- Ministerio de Transportes — Dotación mínima de recarga en edificaciones


