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CCE — cargador para coche eléctrico
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Cargador de coche eléctrico para empresas: flota, empleados y ESG
B2B · Flotas · 2026

Cargador de coche eléctrico para empresas: flota, empleados y ESG

Servicio · CCE9 min de lecturaActualizado: 2026-07-27

El cargador de coche eléctrico para empresas ya no es una ventaja puntual: es una necesidad operativa, normativa y estratégica. Instalar puntos de recarga en el garaje corporativo permite recargar la flota de vehículos eléctricos durante la jornada laboral o en pernocta, a un coste por kilómetro muy inferior al del combustible fósil. Ofrecer un cargador para empleados y visitas refuerza además la política ESG de la compañía, mejora el perfil de empleador y facilita el cumplimiento de la dotación mínima obligatoria exigida por la normativa vigente a los edificios no residenciales con aparcamiento.

Por qué tu empresa necesita un punto de recarga propio en 2026

La electrificación de la flota corporativa avanza a ritmo acelerado en España: matriculaciones de turismos y furgonetas eléctricas para uso empresarial crecen cada año, y el cargador de coche eléctrico para empresa se ha convertido en el eslabón crítico que hace posible ese salto. Recargar en base (sede, nave o aparcamiento propio) al precio de la tarifa eléctrica contratada supone un ahorro significativo frente al combustible: en muchos contratos de energía empresarial el coste en hora valle no supera los 0,10-0,15 €/kWh, frente a los equivalentes en gasóleo o gasolina.

Más allá de la economía, instalar un punto de recarga empresa responde a una obligación normativa concreta. El RD 1053/2014, que incorpora la ITC-BT-52 al REBT, establece que los edificios no residenciales con aparcamiento de más de 20 plazas deben contar con al menos un punto de recarga por cada 40 plazas. Muchas empresas ya deberían haber cumplido este requisito: si tu sede supera ese umbral y aún no lo ha hecho, la situación de incumplimiento es actual y susceptible de sanción.

La dimensión de reputación y reporting también pesa cada vez más. Las auditorías ESG (CSRD, GRI 305) exigen datos sobre emisiones del parque móvil y porcentaje de kilómetros eléctricos. Una infraestructura de recarga bien instrumentalizada genera automáticamente los indicadores que necesitas para el informe de sostenibilidad, el scoring de proveedor de grandes clientes y el diálogo con inversores. El punto de recarga empresa es así, simultáneamente, un activo operativo, normativo y reputacional.

Potencias y tipología de cargador para flota y empleados

Para la recarga en sede de flota corporativa y empleados, la tecnología más adecuada son los wallbox de corriente alterna (AC) con conector Tipo 2 (IEC 62196-2), el estándar europeo universal para turismos y furgonetas eléctricas. En jornadas laborales de 8 horas, una potencia de 7,4 kW monofásico es suficiente para recargar la batería de la mayoría de turismos desde un nivel bajo; con 11 kW trifásico se gana margen para flotas con algo de rotación; y con 22 kW trifásico se atienden furgonetas o vehículos que salen y regresan varias veces al día.

El coste de equipo por punto oscila entre 350 y 1.200 € según prestaciones (básico, con RFID, con pantalla, con gestión integrada). La instalación eléctrica —cableado desde el cuadro, protecciones, canalización y conexión— añade entre 300 y 1.500 € por punto según la distancia al cuadro general y la complejidad del garaje. En instalaciones de cinco o más puntos, los costes fijos de obra y cuadro se distribuyen, reduciendo el coste unitario total.

Para flotas con vehículos de servicio urgente, reparto intensivo o que necesitan recargar entre rutas, puede añadirse uno o dos cargadores DC de 50-150 kW que aportan 80-150 km de autonomía en 20-30 minutos. Estos equipos tienen un coste de entre 12.000 y 25.000 € (semirápidos de 30-60 kW) o de 25.000 a 80.000 € y más para los de 100-150 kW, y requieren un estudio previo de la acometida y, en muchos casos, ampliación del transformador. Para la mayoría de flotas de turismos y furgonetas en sede, la solución AC es suficiente y económicamente más eficiente.

  • 7,4 kW monofásico + Tipo 2: jornada completa, bajo coste de instalación
  • 11 kW trifásico + Tipo 2: flotas con algo de rotación o doble turno
  • 22 kW trifásico + Tipo 2: furgonetas de reparto o múltiples ciclos diarios
  • DC 50-150 kW: recarga express entre rutas o vehículos de servicio urgente

Gestión dinámica de carga y SPL: muchos puntos sin ampliar el contrato eléctrico

El principal temor de las empresas al plantearse la instalación de varios cargadores simultáneos es el impacto en la factura eléctrica por picos de demanda. La solución técnica es la gestión dinámica de carga —también llamada load management o power sharing—: un sistema que distribuye la potencia disponible entre todos los puntos activos en tiempo real, asignando a cada vehículo la energía que puede absorber sin superar el límite contratado por la empresa.

La normativa ITC-BT-52 refuerza esta solución técnica mediante el SPL (Sistema de Protección de la Línea): cuando se instala un SPL correctamente dimensionado, se puede utilizar un factor de simultaneidad de 0,3 en lugar de 1,0. En la práctica, esto significa que diez puntos de 7,4 kW (74 kW teóricos al 100% de uso simultáneo) pueden dimensionarse con una demanda de tan solo 22 kW reales al aplicar el factor 0,3. La ampliación de potencia contratada puede así ser mínima o incluso innecesaria en muchos casos.

El esquema de instalación colectiva definido en la ITC-BT-52 (esquemas 1a, 1b, 3 o 4a según la tipología del garaje) prevé contadores dedicados para la recarga, separados de la instalación general del edificio. Esto permite medir con exactitud cada kWh consumido en recarga, imputar el gasto por usuario o vehículo y generar informes de energía y costes auditables. La legalización de la instalación se formaliza mediante boletín eléctrico presentado ante la delegación de industria de la comunidad autónoma.

Fiscalidad, retribución a empleados y reporting ESG

La instalación de puntos de recarga es un gasto amortizable para la empresa a efectos del Impuesto sobre Sociedades. Además, la recarga ofrecida al empleado durante la jornada laboral en las instalaciones de la empresa está exenta de IRPF como retribución en especie, siempre que se den los requisitos legales aplicables. Esta exención convierte la recarga en un beneficio social muy eficiente: incrementa el poder adquisitivo neto del empleado sin coste fiscal para ninguna de las partes, algo que difícilmente puede lograrse con otros tipos de compensación.

Cuando la empresa decide repercutir el coste de la electricidad al empleado (por ejemplo, en un modelo de retribución flexible o de descuento en nómina), los sistemas de gestión de carga (CPMS) con medición individual registran el consumo por sesión, usuario y vehículo con precisión. Estos datos se exportan a los sistemas de RRHH o de nóminas de forma automática, eliminando el trabajo manual y los errores de imputación. Algunos proveedores ofrecen también el reembolso de la recarga doméstica del empleado: el trabajador carga en casa y la empresa abona el equivalente al coste real medido por el wallbox doméstico.

En el ámbito ESG, la infraestructura de recarga genera indicadores directamente utilizables: kWh consumidos en recarga eléctrica, kilómetros eléctricos equivalentes, emisiones de CO2 evitadas respecto al combustible fósil desplazado y porcentaje de flota electrificada. Estos datos son compatibles con los estándares GRI 305 (emisiones) y con los requisitos de reporting de la CSRD (Corporate Sustainability Reporting Directive), vigente para grandes empresas en España desde los ejercicios 2024-2025 y próximamente exigible a PYMES en el ámbito de las cadenas de suministro.

Ayudas 2026 para empresas: MOVES Flotas Plus y convocatorias autonómicas

El Plan MOVES III cerró su convocatoria el 31 de diciembre de 2025 y no acepta nuevas solicitudes en 2026. Sin embargo, existe un programa específico para empresas que electrifican su flota: el MOVES Flotas Plus, gestionado por el IDAE con una dotación de 50 millones de euros. Este programa cubre explícitamente la instalación de puntos de recarga asociados a la flota, con un límite de 60.000 € por actuación de recarga y una intensidad de ayuda del 40% para gran empresa y del 50% para PYME, lo que puede suponer una ayuda de entre 12.000 y 30.000 € en instalaciones medianas.

Para acceder al MOVES Flotas Plus, la empresa debe operar en dos o más comunidades autónomas y gestionar un mínimo de 10 vehículos eléctricos (y un máximo de 500 por expediente). La convocatoria también financia el estudio de viabilidad previo (hasta 7.000 €), lo que facilita planificar la infraestructura de recarga antes de comprometerse con la inversión total. Las ayudas están sujetas a convocatoria y a disponibilidad presupuestaria: se recomienda consultar el estado actual y los plazos en la sede electrónica del IDAE.

Paralelamente, varias comunidades autónomas mantienen líneas propias de ayuda a la instalación de puntos de recarga en entornos empresariales, que pueden combinarse con el MOVES Flotas Plus en determinados supuestos. Nuestro equipo analiza sin coste las ayudas disponibles para tu empresa según comunidad, tamaño y perfil de flota, y gestiona la documentación necesaria como parte del proyecto llave en mano.

Normativa obligatoria: ITC-BT-52, dotación mínima y legalización de la instalación

Toda instalación de cargadores de coche eléctrico en una empresa debe cumplir la ITC-BT-52 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (RD 1053/2014). Esta instrucción técnica establece los esquemas de instalación permitidos, los requisitos de protección, la señalización mínima y el proceso de legalización mediante boletín eléctrico. Sin este trámite la instalación no es legal, lo que puede invalidar los seguros en caso de siniestro y generar responsabilidad para el titular de la actividad.

En cuanto a la dotación mínima obligatoria, la normativa española exige al menos un punto de recarga por cada 40 plazas en los edificios no residenciales existentes con más de 20 plazas de aparcamiento. Para edificios de nueva construcción o con reforma importante, la exigencia es más estricta: preinstalación (canalizaciones) en el 20% de las plazas y un punto operativo por cada 40 plazas. Los edificios de la Administración General del Estado tienen un requisito más exigente aún: un punto por cada 20 plazas.

El proceso que ejecutamos incluye visita técnica de diagnóstico del garaje y el cuadro eléctrico, elaboración del proyecto de instalación con el esquema ITC-BT-52 adecuado, selección e instalación de los equipos por instaladores autorizados, configuración del sistema de gestión de carga y legalización ante la delegación provincial de industria. El plazo habitual desde la firma del presupuesto hasta la puesta en marcha es de 4 a 8 semanas, dependiendo de la complejidad de la instalación y de los trámites con la empresa distribuidora.

  • Visita técnica y diagnóstico del garaje y cuadro eléctrico
  • Proyecto ITC-BT-52 con esquema colectivo y SPL si procede
  • Instalación por electricista autorizado y homologado
  • Legalización: boletín de instalación y comunicación a industria de la CCAA
  • Configuración del sistema de gestión de carga y formación al responsable de flota

Coste orientativo y retorno de la inversión en cargadores para empresa

El coste de una instalación de cargadores de coche eléctrico en empresa varía según el número de puntos, la potencia seleccionada y la complejidad del garaje. Como referencia orientativa, un wallbox AC de 7,4-22 kW con conector Tipo 2 cuesta entre 350 y 1.200 € de equipo; la instalación eléctrica (cableado, protecciones, cuadro dedicado y legalización) añade entre 300 y 1.500 € por punto. En proyectos de 5 o más puntos, la parte de obra civil y los costes fijos de proyecto se reparten, reduciendo el coste unitario total.

El retorno de la inversión depende principalmente del ahorro generado al sustituir combustible por electricidad. Con una flota de turismos de uso intensivo, el ahorro anual por vehículo puede oscilar entre 1.500 y 2.500 € según precios vigentes de energía y combustible: en ese escenario, una instalación de 10 puntos para 10 vehículos amortiza su coste en un plazo de 3 a 5 años, antes incluso de contabilizar las posibles ayudas del MOVES Flotas Plus. Si se accede a la subvención con una intensidad del 40-50%, el plazo de retorno se acorta significativamente.

Para recibir una propuesta ajustada a tu empresa, solicita un presupuesto gratuito: analizamos el número de vehículos, la tipología de flota, el estado del garaje y la potencia disponible, e identificamos las ayudas aplicables. La propuesta incluye equipo, instalación, legalización y, si procede, el sistema de gestión de carga. Respondemos en menos de 48 horas.

Preguntas frecuentes

Referencias y fuentes oficiales

Información a verificar en las fuentes oficiales (ayudas e importes sujetos a convocatoria).

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Pide un presupuesto gratuito y sin compromiso para instalar cargadores de coche eléctrico en tu empresa. Nuestro equipo analiza el garaje, la flota y el contrato eléctrico, te informa de las ayudas aplicables (MOVES Flotas Plus y convocatorias autonómicas) y entrega una propuesta llave en mano con equipo, instalación, legalización y sistema de gestión. Respondemos en menos de 48 horas en /contacto/.

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