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CCE — cargador para coche eléctrico
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Cargadores de coche eléctrico para concesionarios: infraestructura para vender, entregar y fidelizar
Concesionarios · DC/AC · 2026

Cargadores de coche eléctrico para concesionarios: infraestructura para vender, entregar y fidelizar

Servicio · CCE11 min de lecturaActualizado: 2026-08-16

El cargador de coche eléctrico en el concesionario no es un gasto de infraestructura: es el habilitador sin el cual es imposible vender, demostrar o entregar un vehículo eléctrico con la experiencia que el cliente espera. Sin una infraestructura de recarga adecuada, los coches eléctricos del stock de exposición no llegan a la entrega con batería llena, las pruebas de conducción se realizan con autonomía limitada y el concesionario pierde el argumento de marca que los fabricantes exigen a su red. Instalar puntos de recarga para coche eléctrico —tanto wallbox AC 22 kW para el stock como cargadores DC rápidos para entregas y demos— es, en 2026, un requisito operativo y comercial de primer orden que CCE ayuda a planificar, instalar y poner en marcha.

La infraestructura de recarga, habilitador imprescindible del concesionario de vehículos eléctricos

Ningún proceso de venta de un vehículo eléctrico se cierra de manera satisfactoria sin una infraestructura de recarga que lo respalde. El cliente que compra su primer eléctrico llega al concesionario cargado de expectativas y preguntas sobre la autonomía, los tiempos de carga y los conectores: ver el cargador instalado en el propio concesionario, con el coche de demo enchufado y con la batería al nivel correcto para la prueba, transmite una confianza que ningún folleto puede reproducir. La ausencia de cargadores en el concesionario, o la presencia de equipos obsoletos o no operativos, es percibida por el cliente como una señal de que el propio vendedor no confía en la tecnología que ofrece.

Los fabricantes son cada vez más exigentes con los requisitos de infraestructura de recarga en su red de concesionarios. Los estándares de marca de la mayoría de marcas premium y de volumen del segmento eléctrico incluyen especificaciones concretas sobre el número mínimo de puntos de recarga, la potencia requerida para el área de entregas, el tipo de conectores compatibles con sus modelos y la integración de los cargadores con los sistemas de gestión del concesionario. Cumplir estos requisitos no es opcional: es condición para mantener la autorización de distribuidor oficial y para acceder a los fondos de cooperación que los fabricantes ofrecen a su red para apoyar la electrificación.

El punto de recarga de coche eléctrico en el concesionario genera también un impacto directo en la postventa y en la satisfacción del cliente. El propietario de un vehículo eléctrico que acude al servicio técnico del concesionario para una revisión de 3-4 horas espera salir con el coche más cargado de lo que llegó: este detalle, aparentemente menor, es uno de los diferenciadores más citados en las encuestas de satisfacción de clientes de postventa eléctrica. El concesionario que entiende la recarga como parte integral de la experiencia de cliente —y no como un apéndice técnico— convierte cada visita al taller en una oportunidad de fidelización.

AC 22 kW para stock y exposición, DC 50-150 kW para demos y entregas

La infraestructura de recarga de un concesionario de vehículos eléctricos requiere dos tipologías de equipos con funciones complementarias. Para el stock de exposición y los vehículos de cortesía, el wallbox de corriente alterna AC 22 kW trifásico con conector Tipo 2 (IEC 62196-2) es la solución adecuada: los coches permanecen conectados durante horas o días, y 22 kW es suficiente para mantener cualquier batería en niveles óptimos de forma continua. El coste de estos equipos se sitúa entre 800 y 3.500 euros por punto instalado, según el modelo y las funcionalidades de gestión incluidas.

Para las entregas de vehículos nuevos y las pruebas de conducción, la tecnología necesaria es el cargador DC de corriente continua, capaz de llevar la batería desde un nivel bajo a la carga completa o al umbral de entrega en un tiempo controlado. Los estándares de la mayoría de fabricantes exigen puntos DC de al menos 50 kW para el área de entregas, y algunos exigen 100 o 150 kW para la red de concesionarios premium. Un cargador DC 50 kW instalado en el concesionario tiene un coste orientativo de entre 12.000 y 25.000 euros; los equipos de 100-150 kW elevan esa horquilla hasta 25.000-80.000 euros o más, dependiendo del fabricante y el modelo de equipo elegido.

El número de puntos total depende del volumen de stock habitual, la rotación de demos y el número de entregas diarias. Un concesionario de tamaño medio puede dimensionar su instalación con 4-8 wallbox AC 22 kW para stock y cortesía, más 1-2 cargadores DC 50-150 kW para entregas y demos. Los concesionarios de mayor volumen o los que se especializan en modelos de gama alta con baterías más grandes deben incrementar este número en proporción a su actividad, especialmente en los periodos de mayor demanda de entregas.

  • AC 22 kW trifásico, Tipo 2: stock, exposición y vehículos de cortesía (800-3.500 € instalado)
  • DC 50 kW, CCS Combo 2: entregas y demos estándar de marca (12.000-25.000 € instalado)
  • DC 100-150 kW: concesionarios premium o exigencias de fabricante específicas (25.000-80.000 €+)
  • Gestión de carga dinámica para múltiples puntos sin ampliar la potencia contratada

Exigencias de marca: qué piden los fabricantes a su red de concesionarios

Cada fabricante de vehículos eléctricos establece sus propios estándares de infraestructura de recarga para la red de distribuidores autorizados. Estos requisitos forman parte de los acuerdos de distribución y su incumplimiento puede implicar penalizaciones en los planes de desarrollo de red, la restricción de determinados modelos o la revisión de la autorización de concesionario oficial. La tendencia generalizada entre las marcas es exigir al menos un punto DC de alta potencia en el área de entregas, conectividad OCPP para monitorización remota y un número mínimo de puntos AC para el stock en función del volumen de unidades gestionadas.

Algunos fabricantes condicionan el acceso a fondos de cooperación para inversiones en concesionario —incluyendo fondos específicos para infraestructura de recarga— al cumplimiento de los estándares establecidos. Estos fondos pueden cubrir entre el 30% y el 50% del coste de la instalación en función del fabricante y de los acuerdos vigentes con su red. CCE tiene experiencia en la instalación de infraestructura de recarga que cumple los requisitos técnicos de los principales fabricantes de vehículos eléctricos presentes en España, y puede coordinar el proyecto con el área de desarrollo de red del fabricante para garantizar la homologación.

La integración de los cargadores con los sistemas de gestión del concesionario —CRM, DMS (Dealer Management System) o plataformas de postventa— es otro aspecto que los fabricantes evalúan en sus auditorías de red. Un cargador gestionado mediante OCPP permite registrar cada sesión de carga, asociarla al vehículo y al proceso (stock, demo, entrega, taller), y generar informes que se integran en los sistemas de seguimiento de la red de distribución. Esta trazabilidad es cada vez más relevante para los fabricantes que monitorizan la experiencia de entrega y la satisfacción del cliente final.

Normativa: ITC-BT-52, dotación mínima y AFIR si abres los cargadores al público

La instalación de cargadores en un concesionario está sujeta a la ITC-BT-52 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (RD 1053/2014). Para varios puntos en un mismo emplazamiento, el esquema aplicable es el colectivo, con un cuadro dedicado a la recarga y gestión de potencia para garantizar que la demanda de los cargadores no interfiere con el resto de la instalación del concesionario (herramientas del taller, climatización, iluminación). La legalización mediante boletín eléctrico ante la delegación de industria de la comunidad autónoma es obligatoria para cualquier instalación nueva.

Si el aparcamiento del concesionario tiene más de 20 plazas, aplica la dotación mínima obligatoria de 1 punto de recarga por cada 40 plazas establecida por el RD 1053/2014. Esta obligación se suma a los requisitos del fabricante, por lo que en la mayoría de los casos la dotación exigida por la normativa queda cubierta con creces por el número de puntos que el propio estándar de marca impone. Lo importante es que los equipos instalados cumplan los requisitos técnicos de ambas obligaciones, lo que implica una planificación conjunta desde el inicio del proyecto.

La distinción entre uso privado y acceso público es especialmente relevante en los concesionarios. Los cargadores utilizados exclusivamente para stock, demos, entregas y vehículos del taller sin cobro al cliente son instalaciones de uso privado vinculado a la actividad del negocio, y no están sujetos al Reglamento AFIR. Sin embargo, si el concesionario decide abrir los puntos de recarga al público y cobrar por kWh a cualquier usuario —como servicio añadido o para generar ingresos adicionales—, entonces entra en el ámbito del AFIR: debe ofrecer pago con tarjeta bancaria o contactless en los puntos de 50 kW o más, mostrar el precio por kWh y reportar los datos dinámicos al sistema estatal.

Ayudas 2026 para concesionarios: MOVES Flotas Plus y convocatorias autonómicas

El Plan MOVES III cerró el 31 de diciembre de 2025 y no está vigente para nuevas solicitudes en 2026. Para los concesionarios, la ayuda pública más relevante en 2026 es el programa MOVES Flotas Plus, gestionado por el IDAE con una dotación de 50 millones de euros. Este programa está diseñado para empresas que electrifican su flota de vehículos y la instalación de recarga asociada: los concesionarios con flota de vehículos de cortesía, renting o demostración pueden solicitar esta ayuda siempre que cumplan los requisitos de operar en al menos dos comunidades autónomas y gestionar entre 10 y 500 vehículos. La intensidad de ayuda es del 40% para gran empresa y del 50% para PYME, con un límite de 60.000 euros por actuación de instalación de recarga.

Adicionalmente, algunas comunidades autónomas tienen convocatorias propias para la electrificación de flotas o la instalación de recarga en establecimientos de actividad empresarial. Estas convocatorias pueden combinarse con el MOVES Flotas Plus en determinados supuestos, por lo que es fundamental revisar las convocatorias vigentes en la comunidad autónoma donde está ubicado el concesionario. Si el concesionario abre sus puntos de carga al acceso público, puede también valorar la opción de MOVES Corredores si el emplazamiento está en un corredor de la red RTE-T. Todas las ayudas disponibles en 2026 son competitivas y están sujetas a convocatoria: ningún porcentaje puede garantizarse de antemano.

Desde el punto de vista fiscal, la inversión en infraestructura de recarga es un activo amortizable para el concesionario a efectos del Impuesto sobre Sociedades. Los equipos y la instalación tienen una vida útil de 10-15 años y pueden amortizarse de forma acelerada según las tablas fiscales aplicables. Si el concesionario es persona física o tributa como autónomo, la deducción en el IRPF de hasta el 15% por la instalación de puntos de recarga (art. 38 quáter LIRPF) puede ser un argumento adicional de rentabilidad del proyecto.

Modelo de negocio: del coste de operación al activo estratégico de postventa

El error más habitual al abordar la inversión en cargadores de coche eléctrico en un concesionario es tratarla como un centro de coste, comparable al coste del taller o del almacén de recambios. La perspectiva correcta es la contraria: la infraestructura de recarga es un habilitador de ingresos. Sin ella, el concesionario no puede vender ni entregar vehículos eléctricos de forma competitiva; con ella, cada venta de un eléctrico genera un cliente que regresará al concesionario para revisiones, actualizaciones y posibles renovaciones. La recarga en el taller es el anzuelo que transforma la visita puntual en una relación continuada.

El concesionario puede también optar por abrir sus puntos de recarga al público en horario de apertura, generando ingresos directos por kWh y aumentando la afluencia de conductores eléctricos al establecimiento. Un usuario que carga en el concesionario mientras espera o mientras hace otro recado está, aunque no lo sepa, explorando el ecosistema de la marca y generando una asociación positiva entre el establecimiento y una experiencia conveniente. Esta estrategia es especialmente valiosa en concesionarios bien ubicados, con aparcamiento visible desde la vía pública y con una marca de vehículos eléctricos de alta demanda.

La entrega del vehículo con la batería cargada al 100% es una práctica que cada vez más concesionarios adoptan como estándar de calidad: el cliente recibe el coche en condiciones óptimas de uso inmediato y la primera experiencia con el vehículo eléctrico es positiva, sin ansiedades sobre la autonomía inicial. Este pequeño detalle —que requiere disponer de puntos de carga DC capaces de completar la carga en pocas horas— tiene un impacto demostrable en las encuestas de satisfacción postventa y en los índices de recomendación del concesionario.

  • Entrega con batería al 100%: primera experiencia positiva del cliente con el VE
  • Recarga de vehículos de cortesía: servicio premium que mejora la satisfacción del taller
  • Carga de demos lista en todo momento: pruebas de conducción sin ansiedad por autonomía
  • Apertura opcional al público: ingresos por kWh y tráfico adicional de conductores eléctricos

Proyecto e instalación de cargadores en tu concesionario: proceso paso a paso

El proceso de instalación de cargadores de coche eléctrico en un concesionario comienza con una visita técnica gratuita al establecimiento: analizamos la capacidad de la acometida, el cuadro general, la distribución de los espacios de exposición, el área de entregas y el taller, y definimos el esquema eléctrico más adecuado según el número y tipo de puntos requeridos. Tenemos en cuenta los estándares técnicos del fabricante si ya están documentados, para garantizar que la instalación resultante cumple simultáneamente la normativa ITC-BT-52 y los requisitos de homologación de la marca.

Una vez aprobado el proyecto, la instalación se ejecuta por técnicos autorizados y homologados con experiencia específica en entornos de concesionario, coordinando los trabajos con el responsable de instalaciones del establecimiento para minimizar el impacto en la operación diaria. La puesta en marcha incluye la configuración de la plataforma OCPP, la integración con los medios de pago si el concesionario va a ofrecer la recarga al público, y la formación del equipo comercial y de taller en el uso y la gestión de los equipos. Solicita tu presupuesto gratuito en /contacto/ y te enviamos una propuesta en menos de 48 horas.

Preguntas frecuentes

Referencias y fuentes oficiales

Información a verificar en las fuentes oficiales (ayudas e importes sujetos a convocatoria).

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