Monofásico o trifásico es una de las dudas más habituales al instalar un cargador de coche eléctrico. La respuesta corta: la mayoría de las viviendas tienen suministro monofásico y un wallbox de 7,4 kW carga un coche medio en una noche, por lo que es suficiente para casi todo el mundo. El trifásico (11-22 kW) acorta el tiempo de carga, pero solo compensa en casos concretos. En esta guía comparamos ambas opciones —potencia, velocidad, coste y compatibilidad— para que elijas la instalación adecuada para tu punto de recarga.
Qué diferencia hay entre monofásico y trifásico
La diferencia está en cómo llega la electricidad a tu vivienda. El suministro monofásico utiliza una sola fase (más el neutro) a 230 V, y es el más común en pisos y viviendas en España. El suministro trifásico utiliza tres fases a 400 V, lo que permite transportar más potencia con la misma intensidad; es habitual en chalets, viviendas grandes, naves y garajes comunitarios.
Aplicado a la carga del coche, esta diferencia se traduce en la potencia máxima del wallbox. Con monofásico, el límite práctico para un punto de recarga doméstico es 7,4 kW (32 A a 230 V). Con trifásico, se pueden alcanzar 11 kW o 22 kW, lo que reduce el tiempo de carga de forma proporcional.
Saber qué tipo de suministro tienes es sencillo: aparece en tu factura eléctrica y en el contrato; también puedes verlo en el cuadro eléctrico (un suministro trifásico tiene más conductores de fase). Es el primer dato a comprobar antes de decidir el wallbox.
Velocidad de carga: cuánto tiempo ganas con trifásico
La ventaja del trifásico es la velocidad. Un wallbox monofásico de 7,4 kW carga un coche medio (50-60 kWh) en 7-9 horas, es decir, durante la noche. Un wallbox trifásico de 11 kW reduce ese tiempo a 4,5-6 horas, y uno de 22 kW a 2,5-3 horas, siempre que el coche admita esas potencias en corriente alterna.
La pregunta clave es: ¿necesitas esa velocidad? Para la inmensa mayoría de conductores, no. Si el coche pasa la noche aparcado en casa, da igual que se cargue en 7 o en 4 horas: al amanecer estará lleno en ambos casos. La carga nocturna a 7,4 kW cubre de sobra cualquier rutina diaria.
El trifásico solo aporta una ventaja real en situaciones concretas: si necesitas recargar a media jornada en pocas horas, si compartes el cargador entre varios coches, o si haces muchos kilómetros diarios y el tiempo de carga disponible es corto. En esos casos, la potencia extra del trifásico puede justificarse.
- ✓Monofásico 7,4 kW: carga completa en 7-9 h (una noche).
- ✓Trifásico 11 kW: 4,5-6 h.
- ✓Trifásico 22 kW: 2,5-3 h (si el coche lo admite).
- ✓Para carga nocturna en casa, 7,4 kW es suficiente para casi todos.
El límite lo pone también tu coche
Un punto fundamental que muchos pasan por alto: la potencia del trifásico solo se aprovecha si el coche la admite. El cargador interno del coche (OBC) tiene su propio límite en corriente alterna. La mayoría de coches admiten 11 kW en AC, muchos modelos de acceso solo 7,4 kW, y solo unos pocos llegan a 22 kW. Si tu coche solo acepta 11 kW, un wallbox trifásico de 22 kW cargará a 11 kW.
Por eso, antes de plantearte una instalación trifásica de 22 kW, comprueba la potencia de carga en AC de tu coche en su ficha técnica. Si admite 11 kW, lo lógico es un wallbox trifásico de 11 kW; si admite 7,4 kW, ni siquiera necesitas trifásico, porque un wallbox monofásico de 7,4 kW le dará toda la potencia que puede aceptar.
Instalar trifásico de 22 kW con un coche que solo admite 7,4 u 11 kW es pagar por una potencia que nunca se usará. La elección debe partir siempre de la combinación entre tu coche y tu instalación, no de buscar la cifra más alta.
Coste: ¿es más caro el trifásico?
En términos generales, una instalación trifásica suele ser algo más cara que una monofásica, tanto por el equipo (los wallbox trifásicos parten de un precio algo superior) como por la instalación (más conductores y, a veces, más material). Además, si tu vivienda no tiene suministro trifásico, cambiar a trifásico implica un trámite con la distribuidora y un coste adicional que rara vez compensa solo para cargar el coche.
Si ya tienes suministro trifásico (frecuente en chalets y garajes comunitarios), aprovecharlo con un wallbox de 11 kW tiene sentido y la diferencia de coste es moderada. Pero si tu vivienda es monofásica, lo más razonable y económico es instalar un wallbox monofásico de 7,4 kW, suficiente para la carga nocturna.
Hay que considerar también la potencia contratada: un wallbox que solicita mucha potencia puede obligar a ampliar el contrato (con su coste mensual). Un equilibrador dinámico de carga, disponible tanto en monofásico como en trifásico, evita ampliar el contrato ajustando la potencia de carga a la disponible en cada momento.
Cuándo elegir cada opción
La recomendación práctica es clara. Elige monofásico (7,4 kW) si tu vivienda tiene suministro monofásico (lo más común), tu coche admite 7,4 u 11 kW y cargas por la noche en casa. Es la opción más económica y cubre sin problema la rutina diaria de la inmensa mayoría de conductores.
Elige trifásico (11 kW) si ya dispones de suministro trifásico, tu coche admite 11 kW y quieres reducir el tiempo de carga, o si compartes el cargador. El wallbox de 22 kW solo tiene sentido en casos muy concretos con coches que admitan 22 kW en AC, algo poco habitual en turismos.
En cualquier caso, la decisión debe tomarla un instalador autorizado tras valorar tu suministro, tu potencia contratada y tu coche, y la instalación debe cumplir la ITC-BT-52 con sus protecciones y boletín. Así te aseguras de elegir la opción adecuada sin pagar de más ni quedarte corto.
- ✓Monofásico 7,4 kW: vivienda monofásica, carga nocturna, opción más económica.
- ✓Trifásico 11 kW: ya tienes trifásico y tu coche admite 11 kW.
- ✓Trifásico 22 kW: solo con coches que admitan 22 kW en AC (poco habitual).
Aspectos técnicos y de seguridad
Tanto en monofásico como en trifásico, la instalación del punto de recarga debe cumplir la instrucción ITC-BT-52 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión. Esto incluye las protecciones específicas (interruptor magnetotérmico, diferencial con detección de corriente continua o RDC-DD) y el dimensionado correcto de la sección del cable según la potencia y la distancia al cuadro.
En instalaciones trifásicas conviene cuidar el equilibrio entre fases, especialmente en garajes comunitarios con varios puntos, para repartir la carga de forma uniforme. La gestión dinámica de carga y el factor de simultaneidad permiten optimizar la potencia disponible sin sobredimensionar la instalación general del edificio.
Sea cual sea la opción, el equipo se conecta al coche mediante el conector Tipo 2, el estándar europeo, y debe entregarse con su boletín o certificado de instalación. Un instalador autorizado dimensionará la instalación para que cargues con seguridad a la máxima potencia que permitan tu coche y tu suministro.
Preguntas frecuentes
Referencias y fuentes oficiales
Información a verificar en las fuentes oficiales (ayudas e importes sujetos a convocatoria).



